martes, 28 de enero de 2020

SOLO ANTE...: "GIRI/HAJI: DEBER/DESHONOR" (serie)


Y tras el terror y la fantasía, llega la acción en forma de producción de Netflix que aborda el fascinante (y poco conocido por estos lares) mundillo del la Yakuza, la legendaria mafia japonesa. El título de la serie es…. Y vamos con un resumen de la misma:

Trama:

Kenzo Mori es un policía que lleva una vida bastante rutinaria y gris. Su trabajo no es nada del otro mundo, pero su vida se verá removida cuando su hermano Yuto se vea metido en líos con la Yakuza, la mafia japonesa. Yuto es reclutado por un clan local y asciende rápidamente, pero un error de cálculo hará que caiga muy pronto en desgracia y tenga que huir del país. 

Un tiempo después, Kenzo descubre que su hermano -que había sido dado por muerto- sigue con vida y ha reaparecido en Reino Unido, por lo que iniciará un incierto viaje para dar con él y llevarle de vuelta a Japón.


Valoración:

Giri/haji pasa por ser un thriller policiaco con tintes de drama familiar que mezcla muy bien ambos terrenos, dando lugar a una serie bastante diferente a la norma y con "algo" que la hace especial. La principal baza de la historia es la relación Yuto/Kenzo, dos hermanos diametralmente diferentes que no llegan a congeniar del todo pero que están unidos por unos fuertes lazos de sangre. Yuto es la oveja negra de la familia y su hermano es todo lo contrario, aunque ambos sufren a su manera diferentes crisis existenciales de las que huir, buscando su lugar en el mundo.

No podía faltar el enfoque del choque cultural Oriente/Occidente, aunque en este caso este factor pasa a un segundo plano para dejar paso a la acción y una visión desenfadada y muy humana de los personajes, la mayoría de ellos con sus buenas dosis de complejos y de “taras”. Esto se adereza con las tramas policiales y de relatos de gangsters, historias trufadas de tipos extraños y bastante locos que conforman un conjunto pintoresco y divertido.

En un tono tragicómico (con algunos momentos bastantes surrealistas) la trama se va desarrollando y creciendo en interés hasta llegar a un clímax bastante potente, un desenlace que cierra todas las tramas de forma bastante correcta y deja poco terreno para una posible continuación.

En definitiva, estamos ante un muy buen producto “de personajes” en el que se ven reflejados muchos de los problemas que afectan a la mayoría de los seres humanos que nos manejamos en este complicado “mundo occidental/desarrollado”. Un producto muy recomendable y con un toque diferente que deja un regusto muy agradable. 

jueves, 23 de enero de 2020

SOLO ANTE... "DRÁCULA" (miniserie de Netflix)

Después de la fantasía llega el terror… hablo de la Miniserie Drácula, la enésima versión de la historia del vampiro más famoso de todos los tiempos narrada por el escritor Bram Stoker en su novela con el mismo título. Un "remake" que se mueve entre el homenaje a los clásicos y el experimento televisivo: 

La trama de la serie está vagamente basada en la novela de Stoker. Digo vagamente porque es una “derivada” del libro en la que se parte de la misma premisa para crear algo más arriesgado y fresco. Una visión moderna y al mismo tiempo clásica del mito que funciona en varios niveles y que tiene ese toque de humor y saber estar que solo saben aportan los británicos.


Se nos muestra a un Drácula extremadamente malvado pero irresistible. Un "Rey de los vampiros" con una presencia y una credibilidad pocas veces vistas. Todo gracias al actor Claes Bang, que hace un trabajo excepcional dando vida a un ser cruel y despiadado a la par que carismático y atractivo. Un conde tenebroso y poderoso con una presencia bastante sobrecogedora.

Más allá de las tramas presentadas, el objetivo es contar quién es Drácula y por qué hace lo que hace, con todo lo que eso significa. Es una perspectiva novedosa y que aporta un enfoque que puede asustar a algunos puristas pero que tiene su enjundia, ya que aborda temas bastante escabrosos (sin perder de vista el entretenimiento y la aventura).

La puesta en escena es otro de los aciertos de la serie. Una producción ambiciosa y que cuida los detalles, creando un clima de terror que se acerca a los clásicos pero que está tamizado con momentos surrealistas y algo hilarantes. 

Poco más que añadir sobre lo dicho: una miniserie de esas que merece mucho la pena. Una revisión de un mito que suma algo y no resta; un Drácula que recuerda al conde pomposo pero que no cae en la caspa. Una vuelta de tuerca graciosa y con clase. 

miércoles, 22 de enero de 2020

SOLO ANTE... "THE WICHTER" (NETFLIX)

Después de unos días de asueto, vuelvo a la carga en este blog de series, comics y cine. Y comienzo fuerte con una serie que está llamada a ser una de las más populares de los próximos años: The Wichter.

Trama:

Geralt de Rivia es un Hechicero que se gana la vida matando monstruos por encargo, trabajo que le da el dinero suficiente para subsistir. En uno de sus encargos, el corpulento mutante adquiere la responsabilidad de cuidar de Ciri, una niña (aún no nacida) de buena cuna destinada a ser una reina. En ese momento la existencia del hechicero dará un giro radical, viéndose metido en mil y un entuertos.

Pero Ciri no será la única mujer que cambie la vida de Geralt. Jenefer, una bella y ambiciosa maga, se convertirá en otro pilar de su ajetreada, siempre plagada de pruebas y amenazas.

Valoración general:

The Witchter está llamada a ser la sustituta de Juego de Tronos, al menos en el ámbito de las series fantásticas. Netflix ha echado el resto para lograr que este producto sea el boom de los próximos años y lograr las cotas de popularidad que consiguió eHBO. En este sentido, no se puede negar el esfuerzo realizado y las “ganas” de ofrecer una serie de calidad.

La primera temporada tiene bastantes virtudes, siendo la más importante la de saber mantener enganchado al personal hasta el último capítulo. La forma de narrar (no lineal) hace que la información se vaya dando poco a poco, provocando que el espectador quiera saber más y se quede con la miel en los labios al final de cada episodio.

El "Universo The Wichter":

La serie nos presenta un Universo fantástico plagado de referencias a otros ya conocidos. Hay algo de El Señor de los Anillos y Juego de Tronos, además de detalles que recuerdan a los cuentos clásicos de fantasía medieval. El resultado es un contexto que suena conocido pero no a copia barata, respetando unos cánones ya establecidos pero aportando algunas novedades.

Este reino de aventuras es muy liviano y huye de complejidades. Hay buenos y malos, con sus matices, pero bien definidos. Un Imperio malvado que quiere conquistarlos a todos; un “mesías o elegido”, profecías, etc. tópicos de un género que tampoco necesita más para poder atrapar, siempre que esté bien cohesionado (como es el caso) y tenga su personalidad.

Otro aspecto que destaca del mundo creado para esta serie es su tono bastante oscuro y adulto, algo que sí se asemeja a Juego de Tronos. No es una serie para un público infantil y ya desde los primeros episodios se dan buenas dosis de sangre y de sexo, además de guiños interesantes al género de terror.

Los personajes:

The Witcher no es una serie coral, más bien se centra en 3 personajes: Ciri, Geratl y Jeneffer. Claramente son los protagonistas de las tramas. La primera temporada nos cuenta sus orígenes, motivaciones, etc. siendo una buena carta de presentación de lo que está por venir. Es una temporada de introducción y en ese sentido deja el pabellón bastante alto.

De los 3 protagonistas el más complejo es Jennefer, una maga ambiciosa y con un oscuro pasado que aporta bastante carisma. Geratl, por su parte, es un héroe con tintes de “anti” pero que no se sale de los límites de lo políticamente correcto… Un tipo oscuro y con pasado tormentoso pero que en el fondo es honrado y tiene su corazoncito…

Ciri no deja de ser un personaje secundario en esta primera temporada. Seguramente crezca en importancia en las siguientes, pero por ahora se muestran retazos de lo que llegará a ser a medida que avance la historia.

Los episodios:

Si el primer capítulo de la serie me dejó algo frío, a partir del 2º la cosa mejora mucho. Cada episodio va formando un puzzle de la trama general, con saltos temporales que juegan con el pasado y el presente, sin que por ello nos perdamos lo esencial de las tramas.

La temporada va de menos a más de forma evidente, llegando a un desenlace brutal en forma de batalla épica. Es un final ideal para lo que se presenta como un “prologo” de la serie, sentando las bases de lo que será en el futuro.

La puesta en escena

Estamos ante una serie de gran presupuesto, algo que se pone de manifiesto desde el minuto 1. La estética se aleja de aleja bastante de Juego de Tronos, resultando el mundo de The Wichter mucho menos "sucio" y algo más "naif" (algo que se ve, por ejemplo, en el vestuario). 

Las escena de lucha y los combates están a la altura de lo esperado, siendo la acción una de las constantes de la serie (ya en el primer episodio tenemos hasta dos escenas de acción bastante importantes).

Resumen:

Por lo visto en esta primera entrega, The Witcher tiene mucho potencial. Es una serie que ha sabido diferenciarse de las obligadas comparaciones para crear una personalidad propia. La historia no pretende ser muy original pero tampoco lo necesita. El universo creado tiene fuerza y los personajes no están nada mal… Ojalá las nuevas entregas mejoren el buen nivel de la primera y nos hagan disfrutar de buenas dosis de espada y brujería.

domingo, 15 de diciembre de 2019

REFLEXIONES COMIQUERAS: EN ESAS LLEGÓ LOBEZNO.

"Sólo ante..." inaugura sección sobre cómics. Su nombre es "Reflexiones comiqueras" y en ella hablaré de diferentes aspectos del arte secuencial (tebeos, cómics, historietas o como lo queráis llamar. Para empezar vamos ha hacer un repaso de la trayectoria de un personaje que siempre me ha apasionado: el bueno de Logan/Lobezno. 

La aparición de Lobezno es ya un hito en la historia de los cómics de superhéroes. Su primera y modesta aparición fue en 1974 y por aquel entonces nadie podía imaginar que el personaje llegaría a ser un icono de Marvel. Ni mucho menos, ya que Lobi era un tipo bajito, sin poderes notables que vestía amarillo y que aparentemente carecía del carisma necesario para llegar al lugar que luego alcanzó. 

A pesar de todo, Lobezno fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un asiduo en diversas series, proceso que culminó en la creación de su propia serie, en los años 80. A partir de ahí la popularidad de Logan fue creciendo y hoy por hoy es el personaje más popular de la Franquicia mutante y está entre los 5 más famosos de toda Marvel. Increíble. 

La pregunta es: ¿qué tiene Lobezno para ser haber logrado tal éxito en tan poco tiempo (relativamente)?...
Vamos con alguna claves: 

El mutante por excelencia. Los mutantes siempre han sido héroes extraños y bizarros. Son la quintaesencia de los "antihéroes", ya que no son admirados ni queridos; son extraños, oscuros, temidos, etc. Y dentro de esta "raza", Logan es probablemente uno de los más extraños y oscuros. Siempre solo, con un pasado oscuro, bebedor, fumador... Un outsider en toda regla que rompía los moldes incluso dentro de la rareza que suponían los X-Men, que suponían una nueva vuelta de tuerca  al género de los superseeres.

Un arquetipo para los nuevos tiempos. Lobezno fue la cabeza visible de los "nuevos" X-Men en la que fue la 2ª generación de los mutantes Marvel. En aquellos tiempos de cambios la Casa de las Ideas intentó (con mucho éxito) revitalizar la franquicia mutante con un nuevo equipo encabezado por Logan y en el que estaban también Coloso, Tormenta, Rondando Nocturno, etc. Este equipo era una mezcla extraña de personajes "malditos" que además venían de todos los puntos del orbe. Su impacto fue tal que cambió la historia de la editorial y de la franquicia.

Eran finales de los 70 y el cómic de superheroes estaba cambiando a pasos agigantados. Se buscaban tebeos cada vez más adultos y personajes más complejos para enganchar a nuevos lectores. Era un cambio lógico que estaba acorde con los cambios sociales y políticos de los años 70 y 80, durante los cuales EE.UU. sufrió una serie de transformaciones muy profundas (algo que se reflejó en los cómics).

En ese contexto un personaje como Lobezno venía como anillo al dedo, puesto que era un héroe con muchos matices, que no tenía reparos en matar y hacer lo que fuera para conseguir sus objetivos. Nada que ver con el arquetipo de superhéroe establecido hasta esos momentos.


El atractivo del "lado oscuro". Hoy en día estamos hartos de ver antihéroes protagonizando series, cómics o películas, pero en los años 70 tipos como Lobezno eran una novedad. No era tan normal que un personaje tan oscuro fuera el centro de los focos, por lo que la repercusión fue todavía mayor. Probablemente no fue algo buscado, pero el éxito del personaje fue tan enorme que pasó de ser un secundario pintoresco a ser el más popular de los mutantes con una gran diferencia.

Logan tenía ese "algo" salvaje que tanto nos atrae. Era y es un reflejo de la parte oscura que tenemos todos y que nos empeñamos en esconder, aunque siempre está ahí. En ese sentido, se trata del primer "malote" que triunfó en Marvel, la antitesis del "buenismo" de Spiderman que fue capaz de robarle protagonismo y competir con él en prestigio entre los fans.

Estas son algunas de las claves para comprender cómo un tipo bajito con un traje un tanto ridículo fue capaz de llegar a lo más alto de la fama, tanto en el cómic como en el cine. Y por muchos años...









jueves, 12 de diciembre de 2019

SOLO ANTE... "TERMINATOR: DESTINO OSCURO"

Toca hacer una reseña de cine. En este caso de una película que casi mejor no haber visto, aunque de vez en cuando también hay que ver algo malo para poder valorar lo bueno…

Trama:

Pasados varios años desde los sucesos de Terminator II otro robot es enviado desde el futuro para encontrar al nuevo supuesto líder de la resistencia humana contra las maquinas. Como respuesta, la propia resistencia envía a una humana modificada para que evite la misión y salve el futuro de la nueva amenaza.

Valoración

Tras aquella mítica Terminator II, esta saga apocalíptica siguió viva con una serie de películas intrascendentes y que no superar a esa gran 2ª parte. El particular Universo Terminator fue dando tumbos sin un rumbo fijo, dando sensación de estar más que agotado. Hasta que llegó esta película, un film que supuestamente iba a ser una vuelta a los orígenes con todas las de la ley…

Lejos de salvar nada, esta Terminator: Destino Oscuro es peor incluso que las entregas anteriores. La historia es una copia descarada de la segunda entrega de la saga en la que apenas cambian 4 detalles para disimular el plagio descarado. No se aporta nada nuevo, si no que se copia la trama ya conocida sin ningún tipo de disimulo esperando que el “más de lo mismo” funcione porque sí.


Si el "copiazo" no fuera suficiente, los creadores del film hacen un ejercicio de malabares para meter con calzador al bueno de Swarzenegger (apellido versión libre). Para justificar su presencia se sacan de la manga una absurda justificación que rompe con los esquemas establecidos en la saga y que produce un poco de vergüenza ajena. Otro dislate que viene a demostrar la ausencia de un plan coherente. 

Por si fuera poco, el film lanza una suerte de proclama feminista que es forzada a más no poder, logrando el efecto contrario al deseado. Cambiar a los protagonistas hombres por mujeres no significa que tu película sea feminista y menos si es algo tan forzado y poco natural.

Ni siquiera los efectos especiales salvan el despropósito. Las escenas de acción son de andar por casa y recuerdan a las que ya vimos en T2. Ni en eso han puesto interés suficiente. 

Por salvar algo de este desastre nos queda ver de nuevo a Sara Connor, aunque sea de una forma bastante triste. El papel de Linda Hamilton es de lo poco salvable de una película prescindible y anodina. 

Muy mala manera esta de terminar con una saga que merecía otra cosa. La realidad es que la historia no daba más de sí y tampoco había ganas de hacer algo realmente diferente, si no de sacar más dinero con la franquicia. Una verdadera lástima. 

martes, 10 de diciembre de 2019

SOLO ANTE... "HERNÁN"

Seguimos al pie del cañón con esto de las series y toca hablar de una producción bastante ambiciosa que acaba de estrenarse por estos lares: Hernán.

Esta creación de Amazon se adentra en la vida y obra de Hernán Cortés, personaje tan controvertido como interesante. Se trata de una recreación de la conquista de México, en la que Cortés derrotó a todo un ejercito con un puñado de hombres fieles a su causa, hecho que marcó para siempre la historia del continente americano.

Sin entrar en polémicas (ya lo haré otro día), diré que Hernán me ha parecido una serie prometedora que destaca por la ambición de un proyecto de gran presupuesto y muy buen reparto .Los escenarios, el vestuario, etc. están a la altura de una gran historia y nos sumergen en una aventura plagada de peligros, traiciones, amor, etc. narrada con un gran pulso.


Cada capítulo se centra en uno de los protagonistas, aportando diferentes ópticas de cada uno de los sucesos que viven los mismos. La narración de los episodios no es lineal, si no que hay numerosos saltos temporales, los cuales abarcan desde le llegada de los españoles hasta la caída de Tenochtitlan, la capital de los mexicas. Esta forma de contar la historia ayuda a comprender la evolución de los acontecimientos desde el inicio "feliz" hasta la desgracia, así como los cambios producidos en los personajes con el paso del tiempo.

Los protagonistas transmiten bastante profundidad y "verdad". No es un cuento de héroes y villanos, si no de una historia en los personajes viven situaciones limite y reaccionan ante las dificultades como muy probablemente reaccionaríamos todos. Hay espacio para la violencia y la crueldad, pero también para el amor y la amistad (sin obviar el contexto histórico en el que se desarrolla la trama.)

Óscar Jaenada es el actor elegido para dar vida a Hernán Cortés. El actor español encabeza un elenco bastante interesante en el que destacan también Aura Ruiz y Victor Clavijo, un valor seguro en todos los terrenos que completa un reparto bastante potente.

Me ha gustado la primera temporada de Hernán. Es una serie aventurera e intensa que puede convertirse en una de las sorpresas de la temporada. 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

SOLO ANTE... "WATCHMEN" (SEGUNDO VISTAZO)

Vuelvo a la carga con Watchmen, una de las series que más promete del panorama actual. Ya os hable del primer episodio y, ahora que he visto unos cuantos más, toca hacer balance de lo que podemos esperar de este controvertido producto:

Tras un capítulo inicial muy bueno (casi redondo, diría yo) tocaba convencer al personal de que tras la sorpresa y la curiosidad podía haber algo tangible y que mereciera la pena. Es decir, si realmente hay una historia que contar que aporte algo al universo Watchmen, a la televisión y a los fans de los tebeos de superhéroes. 

Las comparaciones con el cómic son inevitables y siempre saldrá ganando este último. Nunca se hará nada similar a la obra de Alan Moore y lo bueno que tiene la serie es que no lo intenta en ningún momento, si no que busca sus propios caminos y estrategias. No se obvian los homenajes, pero dando siempre una vuelta de tuerca al pasado e intentando ir un poco más allá de lo planteado en su día por el genial autor británico.

La serie busca “explicar” determinados aspectos del tebeo, dar una sentido a algunos episodios del mismo y adentrarse sus entrañas. Es una suerte de homenaje-viaje por el papel impreso con la intención de dar una continuidad a la idea sin copiarla o imitarla. No se trata de repetir lo ya visto si no de buscar respuestas a las preguntas, elaborando para ello un nuevo tablero y unos nuevos jugadores. En esas, la serie tiene varios apartados a analizar:

Contexto: los EEUU de la serie tiene los mismos problemas que en los años 80, pero esta vez son más intrincados. El racismo está lastrando el país y parece que el gobierno sólo es democrático sobre el papel. El control social se establece de formas más sutiles y la dictadura asume forma de democracia (algo muy actual, por cierto), escondiendo planes siniestros tras su fachada amigable. La amenaza ya no es la URSS, si no la propia putrefacción de una sociedad anquilosada y en descomposición.

En este sentido se plantean dilemas que ya había en Watchmen-cómic, como son el fascismo, el control de la sociedad, etc. Se incide en el racismo como eje de una nueva forma de respuesta social antes los problemas y se consigue crear una atmósfera inquietante que nos sumerge en un mundo extraño y oscuro. 

Los superhéroes: los supers como tales no existen, si no que han aparecido una suerte de "mega-
policías" que trabajan para el gobierno pero se ven obligados a ir enmascarados.

Esto es bastante coherente con el cómic, ya que se dejó claramente establecido que este tipo de seres serían inviables en una sociedad "normal". Pero al mismo tiempo se establece un dilema, ya que es la propia sociedad la que obliga a los policías a ponerse máscara para poder hacer su trabajo. Y de ahí surge una paradoja que en la serie está muy bien trabajada, puesto que da un giro a la idea original de Alan Moore.

En el capítulo 6 (probablemente el mejor) vemos por primera vez una mirada acerca del arquetipo del superhéroe. Es un episodio claramente influido por los cómics de superhéroes y por Watchmen-cómic. En él se explica el origen de Justicia Encapuchada, uno de los personajes míticos del cómic y que aquí sufre un "meneo" de aúpa, en un episodio cargado de acción y que deja un sabor de boca estupendo. Es un capitulo redondo que marca un punto y aparte en la serie.

El tono: la serie tiene la virtud de tener toques surrealistas sin llegar a ser ridícula en ningún momento. El mundo creado resulta creíble y es consistente, "riéndose" de sus propias limitaciones y absurdos y aludiendo a realidades naif y "extrañas" de la ciencia ficción, el cómic, etc.

El creador de este complejo experimento es un viejo conocido de la TV. Se trata de Damon Lindelof, la mente que ideó Perdidos y Leftovers, dos series que tuvieron bastante éxito en su momento. Su sello se deja ver en todo momento en Watchmen, sobre todo si la comparamos con Leftovers, una serie muy distinta a la media y con un punto de excentricidad que comparte con su nueva creación.

Resumiendo: tras 6 episodios ya puedo decir que este Watchmen promete mucho. Tiene todo para ser una gran serie y tiene un "sabor" a Watchmen que tira para atrás. Poco a poco se van viendo detalles e ideas de algo que puede ser realmente grande.

martes, 26 de noviembre de 2019

SOBRE EL MAESTRO TEZUKA.

Hoy os voy a dejar el enlace de un artículo del gran Osamu Tezuka, el llamado Dios del manga y que os va a permitir conocer más de la vida y obra de esta bestia parda del mundo del cómic:



https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2019/11/26/5dd680a821efa028638b46dd.html

Otro día os contaré más cositas del gran Osamu Tezuka.

lunes, 25 de noviembre de 2019

SOLO ANTE... "EL PADRINO DE HARLEM"

En este frío día de noviembre toca comentar una serie de gangsters que tiene una pinta muy buena. Se trata de “El padrino de Harlem”, protagonizada por el gran actor Forest Whitaker:

La serie cuenta la historia de Bumpy Jhonson, un gangster negro del barrio de Harlem que vuelve a su hogar tras pasar 10 años en la cárcel. Una vez en "casa" el mafioso se encuentra con un panorama bien distinto al que dejó: la mafia italiana controla ahora la zona y Bumpy hará todo lo que esté en su mano para recuperar el trono perdido.

Valoración:

Esta nueva producción de mafiosos presenta una variación con respecto a otras del género, ya que se centra en el mundillo mafioso del "guetto" por excelencia de la ciudad de New York: Harlem. Este mítico barrio yanqui es el escenario de una historia típica de gangsters que toca de refilón el tema del racismo y las dificultades de la comunidad negra de los EEUU. 


Los protagonistas de "El padrino de Harlem" son dos viejos conocidos del cine y de la TV de los USA: Forest Whitaker y Vincent Donofrio, actor secundario que últimamente está apareciendo en un buen puñado de series (caso de Deredevil, en la que daba vida a kingpin). Ambos llevan claramente el peso de la serie, con un duelo interpretativo de esos que crean escuela. 

Además, la serie tiene cierto afán histórico, representado en la figura del activista Malcolm X, uno de los personajes más importantes en la historia de comunidad negra de los Estados Unidos. Malcolm es aliado de Bumpy y ambos buscan, a su manera, la "liberación" de su gente...

Estamos ante un producto bastante decente y con alicientes suficientes para darle una oportunidad. Sólo por la pareja protagonista ya merece la pena, a lo que hay que añadir unas buenas dosis de acción, tramas de género negro y mafiosil y una buena recreación de la época. Serie interesante y con provenir.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

SOLO ANTE... "WATCHMEN" (SERIE HBO)

Hoy toca una serie de las que tiene pinta de ser una de los pelotazos del año: watchmen, título que llega con una tremenda expectación aparejada y en el que hay puestas muchas esperanzas.

Trama:

Watchmen se sitúa un par de décadas en el futuro con respecto al tebeo. Han pasado muchos desde los sucesos del cómic y EEUU vive ahora en una suerte de paz precaria pero estable. Sin embargo, nuevas tensiones aparecen en horizonte y amenazan con romper esta estabilidad tan precaria...

Estas distorsiones están provocadas por un grupo similar al Ku Klux Klan, cuyo objetivo es iniciar una guerra racial que lleve al país al desastre. Este grupo se inspira en Roschard, uno de los “héroes” caído en desgracia en los años 80. Estos terroristas actúan en Tulsa, cuya policía crea un grupo especial de policía que luche contra esta lacra. 

Valoración:

Era difícil pensar que alguien se atreviera a crear una secuela de Watchmen, uno de los cómics más importantes y complejos de la historia. Hacer una adaptación para el cine ya era complicado pero hacer una continuación como serie de TV era rizar el rizo. ¿Qué carajo podíamos ver que no nos supiera a refrito o a una copia barata y nos invitara a ponernos delante de la tele?...


Pues resulta que los creadores de Watchmen han conseguido lo que parecía imposible. Han logrado de la serie de TV “huela” al cómic por los 4 costados, asumiendo desde el minuto uno la esencia del mismo. No sólo no es un plagio o un “remake” del montón, si no que nos sitúa en un escenario que, sin ser el mismo, es tan complejo y oscuro como el original. Un contexto interesante y denso en el que la contradicción superheroica es la base de todo pero en el que se exploran conceptos como el fascismo, los límites de la libertad, el racismo, etc.

Hay muchos aspectos positivos, el más importante es la innovación que se hace con respecto a los superhéroes, de tal forma que son los propios policías los que se ven obligados a llevar máscara para proteger su identidad. Esta idea choca radicalmente con el hecho de que en el original los enmascarados eran la antítesis de la legalidad. Es decir, la fina línea entre el “superhéroe” (en este caso una versión muy oscura del mismo) y el agente de la ley se va difuminando poco a poco, creando un nuevo "escenario ético".

Los “superhéores” que vemos en la serie no son el arquetipo de referencia del género, ni mucho menos. Lo bueno es que sin ser supers, los policías de Tulsa son, a su manera, un nuevo tipo de justiciero. Esta es otra clara referencia-homenaje al cómic, que trata de buscar nuevos iconos para la serie y huye de explotar la baza de los personajes ya conocidos.

La sociedad que nos presenta la serie es una suerte de "utopía-distopica", en la que hay una mezcla entre una enorme libertad y un estado policial en el que los derechos de las personas son pisoteados en aras del bien común. Sin embargo no hablamos de un estado totalitario al uso, si no de uno en el que ha ganado el “buenismo” frente a la intolerancia, creando a su vez un nuevo tipo de intolerancia más intrincada. Un mundo extraño y denso como lo era el del cómic.

La trama de esta Temporada inicial es claramente un homenaje al cómic de Alan Moore y Dave Gibbons, aunque no es un calco de la misma. Hay un crimen misterioso y una investigación, a lo que hay sumar una “amenaza” en la sombra que esconde un misterio. Es lo mismo pero sin serlo, puesto que el escenario es otro, hay evolución (en la propia sociedad) y hay cambio.

Los homenajes de la serie van más allá de los detalles, siendo obvio que el pasado juega un papel decisivo en el presente. Roschard está sin estar, porque su presencia se deja notar en el aire. Ozzymandis aparece de una forma que es tan drástica como coherente al personaje...

Está claro que los héroes de antaño van a volver a dar guerra pero no sabemos cómo ni cuándo, creando el clima de expectación en torno a los mismos. ¿Cuantos saldrán y cuando los veremos?... 

Poco más puedo contar, de momento, de esta serie. Mi primera impresión es que han tocado las teclas correctas para hacer algo más que digno y que podemos estar ante una serie de esas que dejan huella. No es una serie más ni al uso, pero quien ame el cómic no querría nunca algo así... Sólo cabe esperar que este inicio sea el comienzo de algo grande, tan grande como el cómic.